Dimensión vocacional
Nuestro proyecto de educación y evangelización tiene como centro a la persona. Con él favorecemos su plena realización, que ha de concretarse en el descubrimiento de la propia opción vocacional. Esta es la meta de todo el proceso de maduración humana y cristiana.
Por esto, la opción vocacional es una dimensión siempre presente en todos los momentos, actividades y fases de nuestra acción educativo-pastoral. Mediante el desarrollo de esta dimensión: ayudamos a los alumnos y alumnas a situarse como personas y creyentes en la sociedad y en la Iglesia, y les acompañamos en la formulación de su propio proyecto de vida.
En un ambiente educativo adecuado, cada alumno puede ir encontrando elementos que le ayuden a definir este proyecto en relación a su estado de vida, trabajo o profesión, opción sociopolítica y opción religiosa.
El proyecto de vida.
El desarrollo de esta dimensión vocacional implica algunos aspectos preferenciales: el servicio de orientación dirigido a todos los jóvenes la constante atención para descubrir y acompañar con iniciativas diferentes y apropiadas las vocaciones de particular compromiso en la sociedad y en la Iglesia; una especial responsabilidad para el discernimiento y el cultivo de las semillas de vocación salesiana, tanto consagradas como seglares.
Estos tres aspectos se apoyan y se complementan mutuamente.
Para ello, nuestra Escuela valora y programa una acción orientadora explícita para ayudar a cada joven y apoyar a sus familias. Para ello: aprovecha las posibilidades de orientación que ofrecen tanto los contenidos de la enseñanza como las experiencias educativas; brinda una ayuda específica en los momentos más delicados de la edad evolutiva y de la vida escolar; facilita servicios especializados de orientación y psicopedagógicos; ofrece una atención especial a quienes muestran signos vocacionales hacia un mayor compromiso por el Reino de Dios
La acción orientadora.
Las características de esta acción orientadora exigen la corresponsabilidad de todos los que compartimos la acción educativa, según nuestras respectivas opciones vocacionales, y en sintonía con la familia, la sociedad y la Iglesia local.